Uno de los objetivos de este Blog, además de hablar de motos y hacer reseñas/reviews sobre ellas; es comentar sobre viajes. Con todo lo que conlleva, aconsejar rutas, hoteles, restaurantes, etc.
En esta crónica, quiero comentar sobre las reseñas que hacemos o leemos de hoteles y restaurantes.
En uno de mis viajes, me dejé llevar por las reseñas y terminé en la casa de los horrores 🤣🤣🤣. Bueno, no fue para tanto, pero curioso fue como poco. No voy a decir el nombre del alojamiento en cuestión. Tengo por costumbre de que para dejar una reseña de un hotel o restaurante, éste debe ser realmente extraordinario o totalmente desastroso. Si es una cosa intermedia, lo que personalmente considero correcto, no suelo hacer mención alguna.
Como cuando dejo una propina, la dejo si considero que me están dando algo por encima de lo que estoy pagando. Aunque a veces por costumbre también la dejo sin ser merecida.
En cuanto a hacer daño a un establecimiento con una mala reseña; creo que no hay que hacerlo gratuitamente. En el caso del que estoy hablando, estuve en un alojamiento llevado por las reseñas que leí. Y me equivoqué «de cabo a rabo». Como he dicho antes, no voy a dar el nombre ni el lugar, por no hacer daño gratuito. Creo que la culpa la tuve yo, por no saber leer las reseñas, leer entre líneas, en definitiva, interpretar lo leído.
Cuando veo a gente que publica malas reseñas de un hotel, por el que han pagado 40 euros la noche, (o sea, poco) y están exigiendo servicios de hoteles superiores, no tienen razón alguna. Hay que ser coherente.
Ahora, cuando el establecimiento actúa «a mala leche», hace mal las cosas, no dudo en nombrarlo negativamente en mis reseñas. En este caso concreto del que estoy hablando, no se comportaron mal, me dieron lo que tenían, ni más ni menos. Fui yo el que les elegí mal, no me engañaron, me engañé yo solo.
Buscaba un hotel dónde garantizaran parking para mi moto, que estuviera céntrico para salir a cenar y que no fuera caro (bueno, que no tuviera un precio elevado, pues lo de caro o barato es relativo) . Pues bien, después de ver que establecimientos me ofrecían parking y estuvieran céntricos, me quedaban pocas opciones. Leí las reseñas de uno de ellos y reservé. Cumplía mis requisitos imprescindibles; céntrico y con parking.
Reservé directamente con el hotel, en vez de hacerlo con una plataforma como Booking. (este hotel estaba también en Booking) Con la intención de que el hotel, se lleve el margen que le corresponde. Suelo hacerlo en establecimientos algo más humildes, que las grandes cadenas hoteleras. Siempre y cuando el precio no sea más elevado reservando directamente.
Me sorprendió que al hacer la reserva, no me pidieron garantía de pago. Solamente nombre y teléfono. Y pensé, ¿a que me dejan en la calle cuando llegue…..? Pero no fue así.
Cuando llegué al hotel no había nadie en recepción, me extrañó. Llamamos a un timbre y apareció un hombre como si saliera de «ultratumba». Para hacer el check-in no nos solicitó documento alguno. Solamente que le dijéramos a viva voz el número de dni de uno de los dos y ciudad de procedencia. Flipé¡¡¡ Lógicamente no rellenaría ficha policial alguna.
Le pagué en efectivo. (Cada día lo uso más, también depende dónde) y no me dio recibo alguno. Nada, de nada, seguí flipando. Subimos a la habitación, y ya cuando abrimos la puerta «requeteflipamos».
La imagen que encabeza el artículo era nuestra habitación en Suite con terraza independiente.
Nos dieron ganas de irnos. Y no sería la primera vez que lo hiciera. Teníamos reserva para dos noches 🤣🤣🤣. Mi mujer se quedó mirándome y haciendo el gesto de sellarse los labios. Diciendo, «calladita estoy más guapa» ja ja ja. Esta vez decidí yo. Las culpas para el nene.
Por describir rápidamente la habitación, viendo la primera imagen se puede imaginar como es el resto. El hotel tenía caja fuerte y todo, pero en el baño, encima del bidé, al lado del toallero. Por lo que si decidías «hacerte un checo en el bidé» podías quitarte los cuernos con la caja fuerte 🤣🤣🤣.

Este hotel, seguro que tuvo tiempos mejores en el pasado. Pero habría que actualizarlo. O sea, dinamitarlo y construir de nuevo. No era pequeño, calculé «a ojo de buen cubero» unas 40 habitaciones.
La verdad que pensamos estar una sola noche, y la siguiente marcharnos. Pero aguantamos las 2 noches como «campeones» 🤪
Entonces, ¿que pasó? ¿Me engañaron con las reseñas?
Vaya por delante, que no soy excesivamente exquisito para dormir. Lo soy más para comer. Ciertamente como decían las reseñas, las habitaciones estaban limpias. Y las camas eran cómodas. Y claro «a toro pasao» lo interpreto de otra manera. Eso se da por sentado, como en el ejercito «el valor, se le supone». Pues la limpieza y el colchón cómodo se le supone también.
No supe leer las reseñas. Leer entre líneas. Es como cuando le preguntas a un amigo, ¿que te pareció tal chica? y te contesta, «es simpática» 😂, pues eso¡¡¡
La verdad que pagamos 50 euros la noche, (lo sé, muy barato) no se puede pedir mucho. Pero depende en que zonas, todavía hay buenos hoteles ciertos días a esos precios. La cama tenía sus sábanas limpias, y encima una «manta zamorana auténtica» llevaba años sin ver una. En mi pueblo cuando hacía frío tapaban a las mulas con ese tipo de mantas.
La verdad que he elegido hablar de la experiencia en este hotel, no por criticar al establecimiento en cuestión. Porque ni siquiera voy a decir el nombre ni el lugar. Sino para introducir el tema de las reseñas, que es de lo que quiero hablar.
Continuando con el «Hotel encantado» creo que la primera noche, dormimos solos. No oímos ni una maleta, ni un mal paso. El caso es que en Booking lo puntuaban con un 8 sobre 10, con más de 500 valoraciones. Y ahora que me acuerdo, cuando nos atendieron en recepción no nos preguntaron ni quién éramos. Éramos, la reserva, la única reserva 😂😂😂 los de la moto….
Algo importante:
Me he dado cuenta de que las valoraciones (reseñas), cambian en función de la clientela tipo que tenga el establecimiento. A ver si logro explicarme. Si por ejemplo, vamos a un hotel que su público-tipo es gente que va a hacer senderismo, en plan mochilero; buscan algo barato y no son nada exigentes. Por lo general gente más humilde que agradece todo, hasta que las sábanas estén limpias 😂. (nótese el sarcasmo).
Pero si damos cita a una concentración de Bmw en este mismo hotel, las reseñas no serían las mismas. (vuélvase a notar el sarcasmo) 😂😂😂
Espero haberme explicado.
Por lo que en la «Casa de los Horrores» que habité durante 2 noches, no supe interpretar las reseñas leídas. El público era el que era. Y vuelvo a repetir que no soy exigente para dormir, duermo hasta de pie, en una silla, sillón, sofá, en el suelo con un cojín. Mi casa siempre mejor que el mejor de los hoteles, pero cuando hay que salir, también me gustan buenos.
En cualquier caso, uno tiene que ser consciente de lo que paga, antes de opinar.
Por otro lado, las reseñas son simples opiniones subjetivas que nos pueden orientar. Nada más. Debemos hacer un ejercicio y filtrar la información.
Reseñas de este tipo las podemos encontrar por ejemplo en Booking, Trip Advisor, Google….etc. ¿De cuál te fías más?
Trip Advisor lo abandoné hace mucho tiempo, hablan de compra de reseñas, yo no lo sé, lo desconozco. Lo que sí que sé, es que hay un bar-restaurante en una población a la que voy mucho, que siendo el último sitio al que acudiría aunque estuviera moribundo; tiene más reseñas que nadie, y todas positivas. ¿Casualidad, verdad, compra de reseñas? vaya usted a saber¡¡¡
Booking y Google me dan más garantía. Aunque lo mismo me equivoco también. ¿No se qué opináis?
Lo más importante creo yo, es intentar ver quién está detrás de la pluma que escribe la reseña.
Esto es como pedir consejo. Tengo amigos, que me recomiendan un restaurante y sé que no voy a fallar. Me fío de ellos. Pero de otros…
Para terminar os dejo enlace a un artículo que me ha parecido interesante:
Pues esto es todo¡¡¡
Cualquier comentario o corrección a la publicación será Bienvenido ¡¡¡
!!! Buenas rutas ¡¡¡
Nos vemos por el camino.
By Pitika